“Jesús” se refiere al SUP o Stand Up Paddle. Por ejemplo, podríamos decir: “hacer Jesús”.
Entre dos olas o vistos desde lejos, los SUPers parecen caminar sobre el agua, lo que les ha valido su apodo.
A primera vista, el SUP puede parecer más accesible que el surf: la dificultad de ponerse de pie en una ola hueca desaparece, pues el rider ya está de pie. La extraordinaria flotabilidad de su embarcación también significa que puede empezar desde más lejos, mientras la ola sigue siendo relativamente plana.
Sin embargo, sin un mínimo de conocimiento del medio (posicionamiento y lectura de las olas), el Jesús se convierte en un azote bíblico que cae sobre los pequeños de las olas. El volumen, el peso y la inercia del SUP impiden que el Jesús se mueva rápidamente a través de las olas, y si no tiene un control perfecto de su embarcación, puede herir mortalmente a alguien que se ponga en su camino contra su voluntad.
Por razones de seguridad, es aconsejable practicar primero en aguas tranquilas antes de probar con las olas. Para observar aves, hacerlo de pie es una buena manera de hacerlo. Los campeones de Stand Up Paddle ya eran muy buenos surfistas antes de pasarse a Jesús.
Podrías pensar que muchos surfistas cristianos se dejarían seducir por Jesús, pero no es así. De hecho, los cristianos consideran a los entusiastas del SUP como falsos profetas que engañan a los creyentes demostrando hazañas sobrenaturales (caminar sobre el agua con un remo). De las Sagradas Escrituras: Porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, haciendo grandes señales y prodigios, para engañar, si fuera posible, aun a los escogidos.


