Se trata de una línea imaginaria en la cara de la ola que corresponde a la trayectoria ideal del surfista para explotar el potencial cinético de la ola: este punto bajo el labio en el tercio superior de la ola permite al surfista mantener la máxima velocidad, sin necesidad de ninguna acción motriz, salvo un mínimo de peso sobre la pierna delantera. Este es el punto de la ola que ofrece la mayor velocidad.
También es la trayectoria del surfista en el tubo o la del longboarder colocado en la parte delantera de su tabla (hang five).
Es alrededor de esta línea invisible donde el surfista evolucionará constantemente ejecutando descensos y ascensos en el hueco de la ola.
Un surfista que se quede en el tercio inferior de la ola acabará invariablemente frenando y siendo atrapado por la rompiente, con lo que perderá la ola. A menos que sea una maniobra deliberada de frenado para entrar en el tubo.
Por el contrario, el surfista que se mantenga en esta línea conseguirá surfear una ola regular en toda la longitud de su rompiente, desde el fondo hasta el borde.


