Aprende a surfear sin ser una amenaza pública
Aprender a surfear -y esto es parte integrante de la enseñanza en la Escuela de Surf Ki- significa ser capaz de surfear sin suponer un peligro para el público, para los demás o para ti mismo.
Es asombroso comprobar que los surfistas experimentados tienen las habilidades técnicas para surfear correctamente y, sin embargo, siguen provocando accidentes con otros surfistas. En medio de la multitud, se comportan como si estuvieran solos en el vasto océano, y es así como las estrellas chapuceras consiguen enviar a la gente al hospital.
Sin embargo, hay toda una serie de normas, algunas de las cuales son simplemente de sentido común, para practicar el surf con seguridad. Estas normas están recogidas en un folleto educativo creado por el colectivo Eco-Safe Surfing, formado por directores de escuelas de surf que a su vez son profesores de surf.
Reglas básicas para navegar con seguridad
Éstas son algunas de las normas:
- Rodeé la zona de oleaje para dirigirme mar adentro.
- Cuando gano la alineación, doy prioridad a los surfistas que ya están esperando.
- Saludo, respiro, me relajo.
- Sujeto mi tabla cuando hay alguien cerca.
- Respeto el derecho de paso de la persona que empieza más cerca de la cima.
- Cuando un surfista que está más lejos arranca, intento apartarme para no estorbar.
- Comparto las olas con los demás y no codicio constantemente la prioridad.
- Lo hago recordando que yo mismo fui un principiante.
- Me abstengo de coger una ola si no soy capaz de evitar a los surfistas en el oleaje.
- Muestro respeto, amabilidad y sentido común.
Comportamiento peligroso
Colectivamente, la estrategia de la pinza consiste en rodear a uno o varios surfistas y emparedarlos para correr hacia ellos o robarles todas las olas. Esta estrategia también la practican los compañeros instructores de surf.
Por ejemplo, estoy dando una clase en un arenal desierto cuando llegan a la playa dos instructores con 8 alumnos cada uno. Un grupo se desplaza a mi izquierda, el otro a mi derecha y, en el espacio de 5 minutos, se juntan para invadir la zona de práctica de mi grupo.
A continuación, los 16 alumnos de la gran escuela de surf cargaron contra mis propios alumnos, obligándome a desplazarme a otro lugar cuando yo había llegado primero, o a hacer que mis compañeros respetaran mi espacio.
Otra práctica peligrosa, con la que se encuentran no sólo los surfistas libres, sino también algunos instructores de surf. Cuando no hay nadie en el banco de arena, no hay consecuencias. En cambio, cuando hay otras escuelas de surf o surfistas, ir a la deriva con tu grupo a lo largo de todo el banco de arena, de norte a sur, y dejar que tus alumnos pasen a todos los grupos a su paso, molesta a los demás usuarios del spot y aumenta el riesgo de accidentes.
En la Escuela de Surf Ki, insistimos en la gestión de la corriente y en la necesidad de volver con frecuencia al punto de referencia para surfear la ola interesante que hemos identificado. Existen estrategias para evitar la corriente y regresar sin cansarse.
En eso consiste la enseñanza, en hacer que los surfistas sean autónomos y responsables.


